Este proyecto de restauración ha sido realizado gracias Instituto Leonés de Cultura (I.L.C.) y la Fundación los Oteros, pero antes de ello cabe resaltar la figura de Helí Santos Cabreros que logró poner de acuerdo a su hermana María del Rosario y a sus dos primos, Lucía y Gumersindo Cabreros Santos para que donasen cada uno su cuarta parte de este palomar a la Fundación los Oteros para que procediese a su restauración.

La tipología de este palomar es frecuente en los Oteros, aunque la presencia de palomares con esta morfología es mayor en Valdesaz de los Oteros y Quintanilla de los Oteros. Morfológicamente es un palomar rectangular con tejado a dos aguas que presenta una pared central que divide la armadura en dos paños y forma una cornisa que sirve de refugio a las aves. El alero se caracteriza por tener una prolongación lateral a ambos lados, pero sin llegar a unirse con la prolongación del otro paño. Interiormente la pared central presenta una puerta de acceso a ambos recintos y ventanucos superiores para la circulación de las aves.
Según se puede observar en la fotografía aérea del “vuelo americano” de 1956-1957 que se pueden consultar en https://fototeca.cnig.es/fototeca/, en Quintanilla de los Oteros había al menos siete palomares en la zona donde se sitúa el palomar que se ha procedido a restaurar, en la actualidad, es el único que sigue en pie.
La restauración de este palomar se realizará en dos fases, en la primera de ellas, la ya ejecutada, se procederá a la restauración de la armadura y el tejado del palomar ya que es la parte que más compromete la continuidad del edificio, al haber varios puntos en los que la techumbre ha colapsado y presenta aberturas visibles desde el exterior. En la segunda fase se procederá a la consolidación de las paredes y se devolverá a la edificación su configuración original, abriendo el paso central y los ventanucos del muro central en el interior del palomar y se procederá a tapiar una puerta de acceso a la edificación, para que la morfología de la edificación sea la más parecida a la original. Finalmente se procederá a recuperar los volúmenes originales y a revestir las paredes del edificio con trulla para su protección.
Para desarrollar esta primera fase se encargó la elaboración del documento técnico de la restauración de la cubierta del palomar y la adecuación de las cornisas al estudio de arquitectura Quirós-Presa, del cual se han sacado las imágenes de los dibujos del proyecto, donde se puede ver como estaría antes de la actuación y de cómo quedaría tras la actuación de restauración. Los trabajos en la cubierta han intentado conservar la mayor parte de la estructura original, pero debido al deterioro de la carpintería, se ha tenido que sustituir gran parte de la armadura. Morfológicamente se han respetado los volúmenes exteriores de la edificación.
El asesoramiento técnico y la dirección de obra lo ha llevado a cabo el estudio de arquitectura QUIRÓS-PRESA, encabezado por la arquitecto Itziar Quirós Urdampilleta y la colaboración de Javier Ibán de Castro, Raquel Catalán Diez y Pablo Villoria de la Mano. La empresa encargada de materializar el proyecto fue Construcciones Manolo.






