Este proyecto de restauración ha sido realizado gracias Instituto Leonés de Cultura (I.L.C.) y la Fundación los Oteros. Se ha restaurado el tapial que conformaba el perímetro del corral del palomar de planta cuadrado de anillos y cubierta a cuatro aguas, restaurado en el año 2021 en la localidad de Valdesaz de los Oteros.
La tipología de este palomar no es frecuente en esta zona, pero lo que hace singular a esta construcción es el corral que tiene anexo, de un corral de similar superficie que el palomar y que ha sido restaurado en el verano de 2025. En la restauración del tapial se ha querido recuperar su antigua configuración, la cual podemos conocer gracias a las fotografías aéreas del “vuelo americano” de 1956-1957 que se pueden consultar en https://fototeca.cnig.es/fototeca/. En esta imagen se puede apreciar el perímetro del recinto aunque, por desgracia, no podemos saber la altura que tendría el tapial y como se cubría su parte superior. Esta información se obtuvo, en parte, gracias a la publicada en el libro Palomares de barro de tierra de campos de F.P. Roldán Morales. En este libro aparece el palomar que ya se ha restaurado en Valdesaz de los Oteros, aunque por error lo ubica en la localidad cercana de Gusendos de los Oteros. En esa imagen se aprecia parte del muro con su cubrición superior lo que da una idea de la altura que presentaba originalmente el tapial que formaba el corral de la edificación.

Con esta información se procedió al encargo de la elaboración del documento técnico de la reconstrucción del tapial del palomar cuadrado de anillos al estudio de arquitectura Quirós-Presa, del cual se han sacado las imágenes de los dibujos del proyecto, donde se puede ver como estaría antes de la actuación y de cómo quedaría tras la actuación de restauración. La reconstrucción del tapial se hizo de manera tradicional, empleando encofrado de madera y el apisonado de la tierra en tongadas de 10-15 cm de espesor. Por su parte, la anchura del muro fue de 50 cm. Se ha intentado respetar al máximo su configuración original y empleando métodos y técnicas vernáculas para que no distorsionen la importancia arquitectónica del edificio. Una vez recuperadas las dimensiones volumétricas originales se procedió a revestir el edificio con trulla para su protección.

El asesoramiento técnico y la dirección de obra lo ha llevado a cabo el estudio de arquitectura QUIRÓS-PRESA, encabezado por la arquitecto Itziar Quirós Urdampilleta y la colaboración de Javier Ibán de Castro y de Raquel Catalán Diez. La empresa encargada de materializar el proyecto fue PERTIERREZ S.L.






